Dicen que las anécdota del todo no son reales pero le contare una que lo dejara anonadado
Es la historia de un joven, que en sus días de trabajo, siempre luchaba por dar de él lo mejor mostrar una actitud siempre positiva porque entendía que un buen trabajo se hace con una buena actitud.
A travez de los días, meses o tal vez años el joven fue comprendiendo que los demás confundían aquellas actitudes de bondad, amistad, humanismo y compañerismo que solía dar el joven y este se vio en vueltos en numerosos conflictos en su puesto, el entendía que debía defender su posición como empleado, pero temía mucho el que podían pensar los demás, el herir o hacer que dal mal a alguien.
Pero llego un día en el que pensó bien las cosas y se pregunto; “¿Qué pasa?, sabes lo que tienes que hacer
porque no lo haces, debes luchar por lo que crees que te corresponde, no deje que otro te utilice”. Se dio cuenta que los demás se estaban aprovechando de aquellas buenas actitudes.
Pensó en hablar de su situación con su superior, pero era tanta la inocencia que cubría a aquel joven que antes prefirió pensar bien las cosas que que iba a decidir entre esas estaban “Plantearle bien la situación a su superior o marcharse y evitar que esas personas que abusaban de su humildad pensaran mal. Quizás muchos de ustedes piensen que esas personas no lo querían porque lo trataban mal. Quizás tengan razón, quizás no.




Diciembre 22nd, 2007 at 11:45 am
Hay algo que siempre hay que hacerle ver a los compañeros de trabajo y es que “somos amigos en la calle”, pero en el trabajo somos compañeros de labor y por ende cada quien debe de cuidar su posición, porque digame usted, si no cuidas tu puesto quién lo hará por tí?
Estos son cosas que se aprenden con las experiencias, pero siempre es bueno pasar por esas cosas que mencionas para uno darse cuenta.